Pablo Zulaica - Vascos México
Pablo Zulaica

Pablo Zulaica

ALFREDO “BIÓNICO” ZEA

Parte II de III

Sólo por detrás del campeonísimo.

El mundial de 1986 se celebró en Vitoria. A él llegó como campeón nacional de tres paredes –mano, frontón corto-, pero nuevamente por decisión técnica se vio abocado al trinquete. En el primer partido se topó de nuevo con Iraizoz, el uruguayo, en una oportunidad inmejorable para vengarse e inyectarse de moral que Alfredo no desaprovechó: 40-20. Después se topó con el representante de EEUU, luego con su amigo Presa, y así se plantó en su primera final. En el gran partido no hubo lugar a la sorpresa: tenía enfrente al campeonísimo, Martiarena, que le endosó “una soberana paliza”: 40-10 para el francés.

 ALFREDO “BIÓNICO” ZEA

Parte III de III 

En esos días, Pampi intentó organizar un amistoso de revancha contra Etcheto. Aparecieron patrocinadores, Pampi abogó por su amigo y vista la reputación lograda, pudo cuadruplicarle la oferta económica por jugar. Le pagaron 20.000 francos que al final hubo de repartir entre la expedición. Pero en un último instante, hubo  cambio de planes y finalmente jugó contra Zugasti. Hubiera sido muy sano para Alfredo, pero para el francés sería como jugarse el título a doble o nada.

Pampi Laduche, por Xavier Lorente-Darracq. Pampi y Zea, grandes
amigos,  se apodan “Toro” y “Torito”, el uno al otro.

Ahora sí, el mundial había terminado. El autobús esperaba frente al hotel de la expedición mexicana para llevarnos al aeropuerto. Alfredo llegó el último, y un compañero le dio la enhorabuena. ¿Enhorabuena por qué? Alfredo no entendía. Entonces lo llevaron a la recepción, habían dejado algo para él. Era un trofeo con el nombre de El Biónico, que decía: “San Juan de Luz’94 - Mejor jugador del mundial”. Con aquello entre las manos, Alfredo no se sintió pelotari: se sintió tenista. “Sólo que sin tanto dinero”, bromea. Hasta la