Lunes, 25 Mayo 2009 10:13

Los museos vascos se cuelgan a la red

Escrito por Maite Redondo www.deia.com
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Los museos vascos se cuelgan en la red

Los museos vascos se han clonado en internet. Basta con
apretar un ratón para acceder a algunas de las obras del
Guggenheim y el Bellas Artes de Bilbao. Todos parecen
coincidir: a pesar de que son experiencias únicas,
nunca sustituirán a la visita presencial.

 

SI no se ha tenido aún la oportunidad de visitar la exposición
de Murakami en el Guggenheim o si no se han visto todavía
las 16 obras recomendadas por el Museo de Bellas Artes de
Bilbao, con un solo clic del ratón cualquier internauta puede

conocerlas. En la actualidad, a través de la red, el público puede colarse en sus salas gratis, sin vigilantes y con una cercanía a las obras imposible en la vida real. Los mejores museos del mundo tienen hace ya años sus colecciones colgadas en la red pero algunos han dado un paso más y facilitan al público una visita virtual.

En los últimos meses los museos vascos han decidido también clonarse en la red. Así el Guggenheim de Bilbao (www.guggenheim-bilbao.es ) ha remodelado por completo su web con el propósito de convertirse en un referente internacional de los museos on line.

En su página se puede visitar, con los responsables del museo como guías, el edificio, la ría, las obras que se exponen en el exterior y las ocho obras monumentales de acero que forman la instalación de La Materia del tiempo del escultor Richard Serra, que se encuentran en el interior del Guggenheim. La bienvenida corre a cargo de su director general, Juan Ignacio Vidarte.

Pero, además, los internautas pueden visitar las exposiciones temporales de mano de unos guías muy especiales: sus propios artistas. Así el creador chino Cai Guo-Qiang habla de sus obras preferidas, y Takashi Murakami, uno de los artistas más influyentes procedentes de Japón en las últimas décadas, presenta a los internautas sus mejores creaciones.

No son unas experiencias aisladas, se pretende que los autores que visiten el museo en el futuro también muestren sus exposiciones en la red. Además, el Guggenheim Bilbao también tiene planes de realizar visitas guiadas dirigidas a los más pequeños, que se pondrán en marcha on line en los próximos meses.

BELLAS ARTES También el Bellas Artes de Bilbao ofrece desde hace dos meses en su página la posibilidad de realizar una visita sin moverse de casa, tan sólo entrando en su página web.: www.museobilbao.com . El recorrido es, por el momento, por las obras recomendadas de la pinacoteca. Así se puede disfrutar nada más moviendo el ratón de obras como La Anunciación, de El Greco o San Sebastián curado por las santas mujeres, de José de Ribera, o El Retrato de la Condesa Mathieu de Noailles, de Ignacio Zuloaga, entre otras piezas maestras de la pinacoteca.

Pero el Bellas Artes está también actualizando su página web para que en un futuro cercano los internautas puedan recorrer las salas a través de la red, según explica la subdirectora de la pinacoteca, Marta García Maruri. "Internet va evolucionando continuamente y los museos tienen que responder a estas demandas", argumenta la subdirectora de la pinacoteca.

A esta tendencia se ha sumado también el Grupo BBVA (www.bbva.com/responsabilidadcorporativa ), con más de 3.000 obras "de relevancia" en su colección según explica su directora de actividades culturales, Concha Badiola. El patrimonio artístico está diseminado por edificios del Estado y América Latina y el grupo ha optado por ofrecer visitas virtuales a tres exposiciones temporales y están estudiando "abrir museo" en internet con sus obras maestras.

De todos modos, todos parecen coincidir. Hay que ver las obras personalmente. A pesar de las numerosa entradas que se están registrando en las páginas webs de los museos, nadie cree que ésta forma de conocer las pinacotecas vaya a sustituir a la presencial porque la obra de arte hay que verla y en algunas ocasiones, tocarla.

Pero lo que sí permiten las visitas virtuales es planificar con antelación su recorrido, sobre todo en aquellos museos que por sus dimensiones son imposibles de admirar al completo en una sola jornada.

SANTIMAMIÑE Pero ¿qué ocurre cuando es imposible visitarlos? Ese es el caso de la cueva de Santimamiñe. Si hay algún museo virtual por excelencia ese es, sin duda, Santimamiñe. Cerrada por más de dos años por el deterioro de sus pinturas rupestres, la cueva se visita desde marzo de 2008, pero sólo de manera virtual: se observa en tres dimensiones desde la ermita que está ubicada junto a la gruta.

El visitante puede asomarse a la entrada, donde se ha habilitado una plataforma, y luego prosigue el recorrido hasta la ermita de San Mamés, cedida por el Obispado de Bilbao a la Diputación de Bizkaia para ello, donde se completa la visita virtual. Esta oferta, denominada Santimamiñe, un paisaje milenario, permite conocer incluso rincones de la cueva que antes no se veía.

Ha sido la empresa vasca Virtualware la que se ha encargado de materializar en una maqueta virtual los 450 metros de la cueva original de Santimamiñe -repartidos en 10 salas conectadas- con un altísimo detalle y una precisión absoluta, con un mínimo margen de error de cinco centímetros en todo el recorrido. Para ello se ha basado en un escaneado de la cueva y en la toma de fotografías digitales de alta definición, de donde obtuvo un modelo completo en tres dimensiones de todo el espacio.

Sobre este modelo se ha completado la cueva virtual, trabajando los colores, las sombras, las texturas, la iluminación e integrando todos los elementos de Santimamiñe.

La diputada de Cultura, Josune Ariztondo, ha visitado recientemente en la ciudad italiana de Nápoles otro original museo: el Arqueológico Virtual (MAV), situado a escasos doscientos metros de las ruinas de Herculano, ciudad romana sepultada por la erupción del Vesubio del año 79 Antes de Cristo, narrada por Plinio.

El MAV tiene la intención de sumergir al visitante en una experiencia exclusivamente virtual, sin el apoyo de piezas arqueológicas, para recorrer y revivir las ciudades de Pompeya y Herculano, mediante infografía, multimedia y realidad virtual, con sistemas de visualización de última generación.

Según sus creadores, es una verdadera cámara de descompresión temporal y virtual que transporta al visitante a la antigua área napolitana antes de la histórica erupción. Todo el museo está gestionado por un único software que, a partir de la identidad de los visitantes, reconocidos a través de un identificador electrónico que recoge su edad, sexo y nacionalidad, controla las más de 70 instalaciones y el ambiente general, de modo que éstas se reconfiguran cambiando el idioma y a veces el contenido.

"El museo es muy espectacular porque percibes los olores, las conversaciones... Los que proyectaron la parte tecnológica colaboraron también con nosotros en la parte virtual de Santimamiñe. Nos interesa mucho este tipo de museos. Tenemos ahora el de Arqueología, que acabamos de inaugurar y hay también encima de la mesa otro proyecto de un Museo de Historia y Sociedad, que se ubicará en Bilbao, y que podría beneficiarse de estas tecnologías. Lo virtual se vive de una manera muy real, además siempre permite incorporar los nuevos hallazgos", dice Ariztondo.

 

 

Visto 2732 veces Modificado por última vez en Miércoles, 19 Marzo 2014 17:14

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